¿Realidad virtual para el manejo del deterioro cognitivo?
Los pacientes con Alzheimer, Parkinson y otras enfermedades neurodegenerativas podrían ser los grandes beneficiados

Las tecnologías digitales han invadido nuestra vida cotidiana. Resulta casi imposible en la actualidad desenvolvernos sin el auxilio de teléfonos móviles, tabletas, computadoras portátiles o internet. Estas herramientas se han convertido prácticamente en “prótesis” sin las cuales se nos hace complicado pedir una pizza, organizar nuestra agenda semanal, recordar un número de teléfono o pedir una cita médica.

En este contexto, durante los últimos años una de las tecnologías qué más rápidamente se ha desarrollado ha sido la REALIDAD VIRTUAL (RV).

¿Qué es la realidad virtual?

La RV son tecnologías que utilizan los avances computacionales y en ocasiones el desarrollo de dispositivos interactivos (gafas, guantes, cascos, entre otros) para crear ambientes artificiales que son muy cercanos a los escenarios de la vida real. La mayoría de los ambientes creados a través de RV presentan escenarios en 3 dimensiones (3D) donde las personas (o grupos de personas) pueden interactuar con objetos o situaciones.

La elevada similitud de los ambientes creados a través de RV con los escenarios de vida cotidiana permite que las personas experimenten una sensación de “estar presente”, al mismo tiempo que se sienten seguras y supervisadas. Estas características de la RV son especialmente útiles en el campo de la evaluación cognitiva y la rehabilitación neuropsicológica.


Muchas de las herramientas que actualmente se emplean en la evaluación cognitiva (para explorar la memoria, la atención, la toma de decisiones o el control de impulsos), enfrentan el reto de demostrar validez ecológica. La validez ecológica se refiere al realismo con el que un proceso de evaluación coincide con el contexto de desempeño cotidiano de la persona y además al grado en el que podemos predecir cómo la adaptación a la vida diaria de una persona se muestra afectada a partir de su rendimiento cognitivo en una tarea neuropsicológica específica.

En términos más sencillos: si una persona muestra dificultades en el proceso de atención o en la memoria deberíamos ser capaces de “predecir” cómo se verá afectada su vida diaria a causa de esa dificultad.

Esto no siempre ocurre, razón por la cual la utilización de RV es tan valiosa y especialmente la implementación de RV inmersiva (RVi). La RVi es aquella donde el escenario artificial alcanza el mayor nivel de similitud con el mundo real. El empleo de la RVi ya ha demostrado gran efectividad para el tratamiento de trastornos de ansiedad, miedo y en distintos tipos de adicciones.

¿Por qué implementar la RVi en el diagnóstico y tratamiento del deterioro cognitivo?

Como hemos abordado en artículos anteriores, las personas que experimentan deterioro cognitivo (independientemente de la causa), tienen problemas para cuidarse ellos mismo y manejar los asuntos de la vida cotidiana.

Entre las dificultades más frecuentes en los pacientes con deterioro cognitivo se encuentran los problemas de memoria, la velocidad de procesamiento de la información, la atención, problemas de orientación, la autorregulación del comportamiento y también dificultades en la comunicación. Estas manifestaciones tienen un impacto directo en actividades de la vida diaria como manejar el dinero, cocinar, asearse, realizar las compras, manejar, entre muchas otras.

En este contexto, la introducción de la RVi permite diagnosticar el deterioro cognitivo precoz y disminuir su progresión, al mismo tiempo que estimula la independencia en la vida diaria. Una parte importante del éxito de las intervenciones asistidas por RV es que permiten estimular simultáneamente varias modalidades sensoriales, como por ejemplo, la visión, el tacto y  el movimiento.  Todo esto se realiza en el marco de un ambiente completamente controlado y personalizado.

De esta forma podemos resaltar tres grande ventajas del empleo de la RVi para el diagnóstico y el tratamiento de las alteraciones cognitivas:

  •           Primero: La RVi es una modalidad de altísima validez ecológica tanto para el diagnóstico como para el tratamiento de las alteraciones cognitivas. Las personas pueden ser evaluadas mientras realizan, en un escenario virtual, compras, manejan un auto, cocinan alimentos, o se orientan buscando la dirección de un lugar dentro de una ciudad. 

  • Segundo: La implementación de RVi como parte del esquema no-farmacológico de la atención neuropsicológica puede ser utilizada en pacientes que presentan enfermedades neurodegenerativas pero que todavía no presentan deterioro, como una estrategia no-invasiva de mantenimiento cognitivo.

  • Tercero: El empleo de la RVi facilita el control de la situación (durante la evaluación y la intervención), reduciendo drásticamente los riesgos asociados a la realización real de estas actividades, al mismo tiempo que se incrementa la motivación del paciente por participar en el proceso de tratamiento, aumentando la adherencia terapéutica.

BTS NIRVANA es un excelente ejemplo de tecnología de realidad virtual inmersiva que puede ser empleada en un amplio rango de patologías. 

BTS NIRVANA


NIRVANA es un sistema de realidad inmersiva basado en realidad virtual para la neuro-rehabilitación motora y neuropsicológica de pacientes con diversos trastornos neurológicos como accidentes vasculares encefálicos, parálisis cerebral, traumas craneoencefálicos, Parkinson, entre muchos otros...

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¿Existen evidencias sobre la efectividad de la RV en el diagnóstico y tratamiento del deterioro cognitivo?

Aunque el número de estudios realizados hasta la fecha sobre la efectividad de la RV en el manejo del deterioro cognitivo son pocos, sí existen cada vez más evidencias a favor de su implementación como intervención no-farmacológica.

Por ejemplo, una revisión realizada en 2019 sistematizó los resultados obtenidos en 11 estudios que emplearon RV como herramienta de diagnóstico e intervención en pacientes con enfermedad de Alzheimer y Deterioro Cognitivo Leve. Las tareas virtuales empleados con más frecuencia en los estudios fueron la orientación en laberintos, conducir automóviles, realizar compras en supermercados, cocinar y orientarse en ciudades.  


El artículo titulado “A Review of the Application of Virtual Reality Technology in the Diagnosis and Treatment of Cognitive Impairment” (Revisión sobre la aplicación de la tecnología de realidad virtual en el diagnóstico y tratamiento de las alteraciones cognitivas) comprobó que en los 11 estudios mejoró el funcionamiento cognitivo de los participantes en funciones como la memoria y la orientación espacial.

Además, los escenarios virtuales permitieron caracterizar los déficits cognitivos de los pacientes con Alzheimer, al mostrar dificultados para realizar tareas virtuales que involucraban la memoria episódica (tipo de memoria a largo plazo que involucra el recuerdo de eventos, situaciones y experiencias de nuestra vida).  

En 2020 se publicó otro estudio (Use of Immersive Virtual Reality in the Assessment and Treatment of Alzheimer’s Disease: A Systematic Review), en esta oportunidad una revisión sistemática, en la que también se analizaron investigaciones donde se empleó la RV como alternativa de evaluación y tratamiento en pacientes con enfermedad de Alzheimer y Deterioro Cognitivo Leve.

En general, los autores reconocieron la efectividad de la RV para detectar estadios iniciales de la enfermedad de Alzheimer, corroborando las dificultades mostradas en tareas virtuales con imágenes cerebrales. Una de las fortalezas resaltadas en el estudio fue la elevada motivación mostrada por los participantes, lo cual incrementa la adherencia al tratamiento. 

De acuerdo con los autores del estudio, los mayores beneficios en la implementación de la RV se observaron cuando esta se integraba con modelos teóricos de neurodegeneración y métodos de detección del deterioro cognitivo ya existentes. O sea, no se trata de desechar los métodos tradicionales de diagnóstico e intervención neuropsicológica, sino implementarlos de forma integrada y coherente.

 
 

El camino por recorrer...

Aunque la evidencia todavía es limitada, estamos convencidos que la RV se posicionará como una modalidad de intervención que marcará un antes y un después en el campo de la neuropsicología. Más estudios son necesarios,  es cierto, especialmente aquellos que realizan seguimientos a lo largo del tiempo de los pacientes (investigaciones longitudinales).

Falta un largo camino por recorrer, pero sería ingenuo pensar que esta modalidad tecnológica no se convertirá en una alternativa cotidiana en los esquemas de diagnóstico e intervención cognitiva alrededor del mundo.

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Hasta pronto!


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