Déficits cognitivos y vida cotidiana en la esclerosis múltiple

Hola. Comienza la semana y estamos de regreso.

Hoy presentamos un tema de mucho interés: Déficits cognitivos y vida cotidiana en la esclerosis múltiple.

Para abordar este tema hemos invitado al Dr. Rodneys Mauricio Jiménez-Morales Ph.D.

Rodneys M. Jiménez-Morales, PhD

Master en Psicología Médica y Doctor en Ciencias Psicológicas. Neuropsicólogo especializado en Esclerosis Múltiple. El doctor Jiménez-Morales es especialista en rehabilitación neuropsicológica y autor de PIRCO (Programa Integrado de Rehabilitación Cognitiva) un sistema de rehabilitación neuropsicológica dirigido específicamente a personas con esclerosis múltiple.

Algunas son las quejas subjetivas que los pacientes con esclerosis múltiple (EM) refieren cuando asisten a consulta: «me siento más lento», «he perdido facultades y agilidad mental», «quiero decir una palabra, pero me quedo en blanco», «se me olvidan frecuentemente las cosas, como nombres y actividades que tengo que ejecutar».

Estos trastornos en ocasiones son experimentados por las personas con esta enfermedad, pero en realidad no están comprendiendo que está pasando en su interior. Son nuevos síntomas de la enfermedad, denominados «alteraciones cognitivas», que cursan de forma frecuente en algunos pacientes y en otros, no se manifiestan con la misma relevancia. 

Generalmente, las alteraciones físico-motoras son síntomas a los que el paciente ofrece el principal interés en los primeros estadios de la enfermedad, subvalorando las alteraciones cognitivas. No obstante, resulta notorio que estos déficits prevalecen en un 70% de los pacientes con EM, valorados en los servicios de atención sociosanitaria, y producen un gran impacto en el ámbito personal, laboral y social.

Ahora bien, el éxito del manejo de estas alteraciones, la prevención de su deterioro y el mantenimiento cerebral depende en primer lugar de que usted, sea «consciente de que existen y que pueden afectarlo».

Un estudio realizado por un grupo de investigadores de universidades de Alemania y Austria ha mostrado que la «provisión de información» sobre estas alteraciones, proporciona a los pacientes recursos psicológicos que resultan oportunos para aumentar el conocimiento relacionado con la enfermedad, favoreciendo la toma de decisiones y el bienestar.


En la actualidad, numerosos trabajos describen alteraciones cognitivas en la EM.

Pero ¿Cuáles son las alteraciones más frecuentes? 

Las alteraciones más destacadas son el enlentecimiento de la velocidad de procesamiento de la información, alteración de atención, memoria y funciones ejecutivas. En ocasiones, también se pueden observar déficits visuoespaciales.

Dichas alteraciones se reflejan en un perfil cognitivo característico y bastante homogéneo en los pacientes.

Por ejemplo, la lentitud en la velocidad de procesamiento de la información se debe a las diferencias en el tiempo de decisión que realiza cada paciente en una gran variedad de circunstancias; y, como consecuencia, normalmente se hace necesario más tiempo para comprender una instrucción o pensar en las respuestas correctas.


La atención es un proceso multifactorial. Podemos distinguir distintos procesos atencionales, entre ellos la atención focalizada (o respuesta básica a un estímulo), la atención sostenida durante un período prolongado y continuo, la atención selectiva (o capacidad de no distraerse durante la realización de una tarea determinada) y, finalmente, la atención dividida (o habilidad para responder a dos tareas a la vez). 

La memoria es una de las áreas más afectadas y estudiadas en estos pacientes. Esta tiene la función de codificar, almacenar y recuperar la información aprendida. Se puede expresar de forma verbal y visual; así como de forma inmediata o a largo plazo. Ejemplo: Olvido de objetos, cosas, o actividades planificadas.

Se pueden observar no solo déficits en las funciones ejecutivas tales como, el razonamiento, conceptualización, planificación de acciones o resolución de problemas, sino también alteraciones afectivas, comportamentales y cambios de personalidad. 

El deterioro cognitivo compuesto por estas funciones repercute notablemente en diferentes esferas de la vida cotidiana, en dependencia de la edad y los subtipos de la enfermedad.

¿Qué consecuencias pueden generar las alteraciones cognitivas en las actividades de la vida cotidiana?

Un artículo en la prestigiosa revista Multiple Sclerosis destaca un conjunto de limitaciones en diversas áreas de la vida cotidiana que se manifiestan en pacientes con EM por el déficit en habilidades y rendimiento cognitivo. 

  • HABILIDADES PARA GESTIONAR DINERO: Los pacientes tienen una reducción significativa de habilidades para gestionar el dinero.

  • CAPACIDAD Y SEGURIDAD PARA CONDUCIR: Los problemas en la velocidad de procesamiento de la información y memoria visuoespacial afectan la capacidad y seguridad de conducción. O sea, los pacientes con EM pueden tener mayor riesgo de accidentes.

  • CAPACIDAD PARA LA TOMA DE DECISIONES MÉDICAS: Los pacientes que cursan formas progresivas en la enfermedad, que además tienen alteraciones en el aprendizaje y memoria, fluidez verbal y razonamiento son personas menos capaces en la toma de decisiones médicas compartidas durante el tratamiento. 

  • USO DE INTERNET: Pueden generar un peor desempeño que la población que no posee la enfermedad en el uso de Internet.

  • DIFICULTADES EN EL RENDIMIENTO ESCOLAR: En niños y adolescentes se relaciona con dificultades en el desarrollo cognitivo asociado a la edad y con dificultades académicas, las que generan suspensión de grados, desafíos sociales, depresión y problemas del comportamiento.

  • ÁMBITO LABORAL: Tienen más probabilidades de estar desempleados. Cometen más errores y correcciones en el ámbito laboral, independientemente del nivel físico.

Aunque hemos hablado hoy de las funciones cognitivas y su impacto en la vida cotidiana, no quiere decir que todos los pacientes tengan estas alteraciones. De hecho su característica más visible es la «variabilidad individual».

De esta manera, cada persona es diferente a los demás, pero en uno mismo la «curva de deterioro» también varía a través del tiempo por diversos factores. Por otra parte, no todos los niveles de funcionamiento de los procesos cognitivos suelen alterarse, sino que existen procesos conservados que tienen un papel sustancial en la vida de las personas con EM. 

 
 

Finalmente, tener conciencia plena sobre estas alteraciones de forma temprana y continua es clave: 

  • Primero: para garantizar un apoyo académico, social y emocional que minimiza futuros problemas vocacionales.

  • Segundo: para realizar adaptaciones potenciales en el lugar de trabajo y evitar la pérdida laboral. 

  • Tercero: para que el personal de la salud pueda realizar solicitudes exitosas para el seguro social y otras que dependan de la calidad del registro médico.

Muchos autores coinciden en que la detección temprana de estos cambios cognitivos puede conducir a intervenciones más oportunas y específicas. De esta forma, puede usted prevenir el deterioro cognitivo a largo plazo y el efecto que genera en la vida cotidiana.

Gracias por acompañarme. Recuerda que si te interesa algún tema específico solamente debes dejar la propuesta en la sección de comentarios.
 ¡Hasta pronto!

Se busca secuestrador de cerebros:
el secuestrador se llama Toxoplasma gondii y es un gusano